CONSEJO GENERAL
La mediación defiende la independencia del corredor
Javier Barberá fue invitado a la XXII edición de "Quieres Saber", organizada por Aprocose.
El presidente del Consejo General de Mediadores de Seguros, Javier Barberá, ha defendido la necesidad de preservar la "independencia del corredor y reforzar los espacios de diálogo con las aseguradoras para garantizar una mediación fuerte, profesional y cercana al cliente".
Durante su intervención en un evento organizado por Aprocose, Barberá ha asegurado que la regulación de la correduría de seguros es lógica y necesaria por la responsabilidad que asume la profesión. "El corredor no vende un producto cualquiera: asesora sobre riesgos, sobre protección e, incluso, sobre continuidad empresarial. Eso exige formación, responsabilidad y supervisión", ha señalado. No obstante, ha advertido de que el aumento de obligaciones regulatorias debe ir acompañado de una interlocución equilibrada con las aseguradoras, "no parece coherente exigir al corredor cada vez más obligaciones -de cumplimiento, información, gobernanza, formación o control- mientras se reduce progresivamente su capacidad de interlocución con parte de la oferta aseguradora", ha afirmado.
En este contexto, ha alertado de que "la independencia del corredor no puede convertirse en aislamiento" y ha reclamado preservar espacios reales de diálogo entre compañías y corredores, al considerar que "cuando se debilita el diálogo entre aseguradoras y corredores, pierde la mediación, pero también pierde eficiencia el propio sistema asegurador".
Barberá ha centrado parte de su intervención en reivindicar el valor diferencial de la mediación profesional. "La mediación no consiste únicamente en distribuir pólizas. Consiste en analizar riesgos, comparar soluciones, interpretar coberturas y acompañar al cliente en el siniestro", ha explicado, defendiendo que el cliente necesita hoy "más mediación, no menos" en un entorno marcado por la complejidad de los productos, los nuevos riesgos y el exceso de información.
A este respecto, ha advertido de que no se puede exigir una mayor responsabilidad al mediador sin facilitar las herramientas necesarias para ejercerla. "Si al mediador se le exige más responsabilidad frente al cliente, pero al mismo tiempo se limitan sus márgenes de actuación o sus capacidades de negociación e interlocución, se genera una contradicción evidente. No se puede pedir independencia profesional sin facilitar las condiciones necesarias para ejercerla", ha afirmado.